Ir en moto ya no es sólo un medio de desplazamiento, también representa una forma de ser y de vivir, incluso un determinado estatus social. Y la moda siempre ha estado presente, aunque no siempre en un lugar destacado. Sin embargo, hoy más que nunca la unión de ambos sectores parece inevitable. Los gustos han cambiado y las usuarias demandamos más estilo que vaya con nuestra personalidad. No se trata de poner una moto al lado de una modelo con la última creación de tal o cual marca, sino de que que el sector de la moda comience a trabajar en serio para ofrecer soluciones adecuadas a las mujeres que hemos elegido las dos ruedas para movernos.