Por lo general las mujeres han sido destinadas a ocupar el asiento del copiloto, a ser meras acompañantes de los hombres en sus rutas, y aunque es algo que está cambiando, las mujeres siguen siendo un rara avis entre los motoristas. Afortunadamente la convalidación del carnet B más tres años de experiencia con el A1 han permitido  acceder  a muchas mujeres a llevar una motocicleta de hasta 125 centímetros cúbicos. Aún así, el mundo de la moto es un tanto machista. y no ha sido hasta el siglo XXI cuando las cosas han cambiado mucho. ¿Y sabéis una cosa? El mercado femenino es un filón para las marcas de motos, así que… ¡Aprovechémoslo, chicas!