¿Sabíais que fue a partir de 1910 cuando las calles comenzaron a inundarse de motocicletas? Y no fue otra que la gran Della Crewe, que en 1915 fue de las primeras mujeres en sacarse el carnet de moto y en comprarse nada más y nada menos que una Harley-Davison con Sidecar. Y no solo eso, sino que cogió a su perro, lo metió en el sidecar y se lanzó a la aventura recorriendo más de 8.000 kilómetros a lo largo de los Estados Unidos de América, desde Texas hasta Nueva York.

Sin duda, viajes como el de Della y como el de Aviss y Effies Hotchkiss, madre e hija que recorrieron, también en 1915, más de 14.000 kilómetros en moto, inspiraron y animaron a otras muchas mujeres a subirse a las dos ruedas.

The Debenham sisters (Photo by H. F. Davis/Topical Press Agency/Getty Images)

Poco después, en 1927, las hermanas Debeham consiguieron tener su propia columna en una de las revistas más importantes de la época, Cars & Motor-Cycles. Y os podréis imaginar, por supuesto no lo tuvieron fácil y fueron muy criticadas aunque, como también podréis imaginar, pronto se convirtió en una de las columnas más queridas y leídas de los EEUU.

“La motocicleta se está haciendo cada vez más popular entre las mujeres, pero hay todavía muchas almas tímidas que dudan en dar el primer paso hacia la libertad. Esto es más triste si tenemos en cuenta que ninguna chica que haya conocido las alegrías de la motocicleta ha renunciado voluntariamente a ella

Debenham Sisters.

Luego estuvo Dorothy “Dot” Robinson, que fue una de las mujeres que más luchó por incluir a las mujeres en el mundo de la moto. La American Morcyclist Asociation le negó su participación en la Carrera de Resistencia Nacional y consiguió reunir miles de firmas para poder participar. No en vano, puesto que en 1940 se convirtió en la primera mujer en ganar una Carrera Nacional de la AMA, victoria que repitió en 1946 y que le hizo dar el salto al Salón de la Fama de la AMA.

Dorothy “Dot” Robinson (Photo by AMA Motorcycle Hall of Fame)

¿Y os imagináis llevar en vuestras motos documentos del ejército entre las bases militares durante la II Guerra Mundial? Pues ese fue el trabajo de Bessie Stringfield, y lo consiguió por supuesto, gracias a sus méritos. Fue la primera mujer afroamericana en viajar en moto y lo hizo en 1927, recorriendo sola 48 estados en una Indian Scout 1928, a la temprana edad de 16 años. Más tarde, en los años 50, fundó el Iron Horse Motorcycle Club.

Bessie Stringfield (Photo by AMA Motorcycle Hall of Fame)

Y en España, aunque más tarde, tampoco nos quedamos atrás y hemos tenido el honor de contar con grandes mujeres pioneras en el mundo de la moto. Una de ellas fue Carmen Viñals que en 1933 fue la primera mujer en participar en una competición de Dirt Track.

Por todo esto, me gustaría dar las gracias a todas estas grandes mujeres y a otras muchas que no he podido nombrar, porque al fin y al cabo ellas fueron las pioneras, las precursoras, las rebeldes que no quisieron renunciar a la libertad de las dos ruedas, las valientes que lucharon para que todas nosotras hoy podamos disfrutar, y mucho, de nuestras motos ¡Gracias!