Ayer estuvimos ctomando un café con una de las wowers más respetadas de nuestro país y nos confesaba que en cada viaje que hace nunca se olvida de llevar unos tacones y, por supuesto, el pintalabios a mano. “Por muy dura que sea la ruta, por mucho polvo que acumule, sigo siendo mujer y me gusta sentri que lo soy”. Estamos de acuerdo, ¿verdad?